Texto de un Word de febrero

Camina por ahí. Su cara de placer al restregarse contra mí. Los ojitos. Los cierra para decirme que me ama. Le gusta estar en su torre. Permanece despierto conmigo en la madrugada. Come un poco y truena con los dientitos las croquetas. Le gustan las latas de comida, el atún, el pollo, el jamón. Ha probado el arroz. Los chicharrones y la grasa de la carne. La primera vez lo quise alimentar como mi madre a nuestros gatos de pueblo. Es molestón. Se cae algo y quiere jugar con él. Araña. No hay más, no hay mucho más. Ahora acaba de subirse a la mesa, se pone delante de mí, relamiéndose los bigotes, olfatea, camina entre los libros y los cuadernos, a veces le gusta ponerse en la computadora, sobre las teclas, o acomodarse en mi regazo. A veces tiene una mirada satisfecha. Se masturba. Bosteza. Ahora está junto a las camisas por planchar. Se lame el cuerpo. Observa. Yo lo amo, lo amo.

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